Usted está aquí

Nueva entrevista a Cándido Polo Griñán sobre los talleres de arteterapia

Cándido Polo Griñán, médico psiquiatra y licenciado en Filosofía, ha desarrollado su actividad profesional de forma exclusiva en él área pública, dentro de los Servicios de Salud Mental de Valencia, contribuyendo a la transformación del viejo modelo asilar en el sistema de atención comunitaria. Sus aportaciones teóricas giran sobre las implicaciones sociológicas de la enfermedad mental desde una perspectiva humanística, a partir de la historia de la psiquiatría y sus relaciones con la cultura y las artes. Ha dedicado su actividad docente como Profesor asociado en la Universidad de Valencia y actualmente colabora en el Master de Arteterapia de la Universitat Politécnica de Valencia, dentro del módulo de Arte y Antropología .

 

  • ¿En tu opinión el arte tiene un lugar en la transformación social y en la creación de nuevos valores y referencias que favorezcan actitudes y formas de comunicación más humanas y saludables?

 

Evidentemente, la función social de las artes y las disciplinas creativas, en cualquiera de sus manifestaciones expresivas, resulta inseparable del contexto histórico y el marco ambiental en que estas se producen. En consecuencia, cada generación, igual que cualquier minoría excluida, debe cuestionar los valores del canon estético imperante para crear nuevos lenguajes, abriendo diferentes vías de relación y actitudes críticas.

 

  • ¿Como profesional, en tu trabajo y en los proyectos que realizas desde el ámbito de tu disciplina se visibiliza y manifiesta esta dimensión del arte y la creación, desde esta perspectiva social, participativa y comunitaria?

 

Ha sido un proceso de largo recorrido, desde el marco hospitalario, donde tanto los pacientes con largos años de internamiento asilar, como los profesionales encargados de su asistencia, estábamos muy necesitados de un cambio radical. Al pasar al seno de la comunidad el eje de la asistencia, unos y otros hemos debido recurrir a formas de interacción más imaginativas; no solo en la relación médico-enfermo, sino a través de los equipos interdisciplinares, capaces de explorar otras vías rehabilitadoras más creativas, que favorecieran la reinserción familiar y psicosocial.

 

  • ¿Podrías comentar algunas experiencias concretas que hayas, o estés llevando a cabo donde se observe cómo se pueden modificar criterios en relación al género, la inclusión, el aprendizaje, los valores etc, y los beneficios y dificultades que has observado en relación a las personas?

          

 

Partiendo de una premisa igualitaria, que consolidara la ruptura con los roles dualistas tan arraigados (normal/anormal, masculino/femenino, etc), desde la asistencia ambulatoria hemos podido ensayar diversas alternativas psicoterapéuticas: talleres de creación artística (pintura, música, fotografía, teatro) en colaboración con La Nau (Universitat de Valencia). También han sido de gran utilidad didáctica ciclos de cine de tema psicopatologico, para debatir sobre la representación social de la enfermedad mental entre pacientes, familias y profesionales.

 

  • Los museos están incorporando la misión de convertirse en espacios de integración y diversidad para colectivos desfavorecidos. Con actividades como “El color de la Memoria en la Abstracción: talleres de arteterapia para personas con Alzheimer (AFAV)” que se está llevando a cabo el IDECART, en el IVAM , producido por DKV Seguros Médicos. ¿ Cómo valoras este hecho?

 

Hay que celebrar esa iniciativa que se viene extendiendo cada vez más, para transformar la imagen tradicional del museo como un contenedor pasivo, que orienta su gestión hacia el pasado, para implicarse activamente en nuestro tiempo, provocando la participación social y la dinamizacion de los cambios de actitudes. No cabe duda que ofrecer sus recursos públicos para dar resonancia mediática a los sectores marginales y colectivos excluidos, constituye una excelente vía para normalizar estas desigualdades.